Valle de Tena con niños

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Valle de Tena con niños

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Información

En contra de lo que muchos puedan pensar, el Pirineo Aragonés es un lugar ideal para pasar unas vacaciones en familia. Ofrece los elementos necesarios para que todas las edades disfruten y para que la estancia resulte un éxito.

Solo hay que elegir bien la zona, las actividades a realizar y, sobre todo, el lugar en el que alojarse. Si quieres pasar unas estupendas vacaciones en el Pirineo Aragonés con niños, te recomendamos que elijas el Valle de Tena. Se trata de una zona muy tranquila, con preciosos paisajes y llena de posibilidades para realizar turismo rural con niños. Por supuesto, como alojamiento puedes optar por nuestro Complejo Residencial Búbal, situado estratégicamente en el centro del valle y adaptado 100% para familias.

Por qué visitar el Valle de Tena

Se encuentra en el corazón del Pirineo Aragonés, rodeado de preciosas montañas y bañado por las aguas del río Gállego. Al norte linda con Francia (Frontera del Portalet) y al sur se extiende hasta Sabiñánigo, una de las localidades más importantes de la zona.

Este valle esconde bonitos lagos, ibones, bosques y peñas, que convierten sus paisajes en espectaculares. Además, cuenta con encantadores pueblos de montaña en los que se puede admirar la arquitectura típica de la zona.

Pero más allá de su naturaleza, el Valle de Tena tiene muchos otros atractivos. Por ejemplo, los pueblos que se encuentran en la margen derecha del río son famosos por las preciosas iglesias románicas que conservan, como es el caso de Lárrede, Orós Bajo, Oliván y Gavín.

Biescas destaca por su deliciosa gastronomía y por su divertido parque de aventura. A pocos kilómetros se encuentra Santa Elena, una preciosa ermita situada junto a un megalito cuyo origen data de unos 8.000 años atrás.

Hoz de Jaca, Piedrafita de Jaca y Tramacastilla de Tena ofrecen unas vistas preciosas del valle, a la vez que diferentes posibilidades de ocio: Tirolina Valle de Tena, Parque Faunístico Lacuniacha y Tenapark, respectivamente.

Por su parte, Panticosa cuenta con numerosos servicios, incluyendo una estupenda estación de esquí y un resort con balneario (Baños de Panticosa).

Búbal y Lanuza son perfectos ejemplos de pueblos recuperados, ya que quedaron destruidos cuando se crearon los embalses del valle y hoy vuelven a estar ‘vivos’.

Sallent de Gállego, también famoso por su gastronomía, cuenta con un interesante patrimonio (que se puede conocer mediante visitas guiadas).

Por último, Formigal es internacionalmente conocido por su estación de esquí y por las posibilidades que ofrece su entorno para practicar actividades al aire libre y deportes de aventura, tanto en invierno como en verano.

Qué hacer en el Valle de Tena

Como hemos visto, el Valle de Tena ofrece infinidad de posibilidades, pero sin duda, su principal atractivo es la naturaleza que lo rodea y lo inunda. Si buscas sitios para visitar en el Pirineo Aragonés, pronto te darás cuenta de que cualquier rincón merece la pena.

Para conocerlo y disfrutarlo al máximo, te recomendamos que lo hagas a pie; es decir, tomando cualquiera de las numerosas rutas senderistas que ofrece.

Si vas a viajar a los pirineos con niños, no te preocupes, porque en el Valle de Tena hay muchísimas excursiones para peques.

Rutas Pirineo Aragonés para niños

Sallent de Gállego – Cascada O Salto. El sendero comienza en el polideportivo de Sallent de Gállego y tiene poco más de 2 kilómetros (aproximadamente una hora de recorrido). Es un camino muy sencillo, con solo 86 metros de desnivel, por lo que es muy recomendable para hacer senderismo con niños. Discurre por un bonito bosque y cuenta con interesantes paneles informativos con información sobre la flora de la zona.

Panticosa-Mirador de Santa María. El sendero parte de la calle Zocheras (carretera que conduce a la estación de esquí) y cuenta con un recorrido de 2,1 kilómetros (aproximadamente 45 minutos a pie). Salvando un desnivel de solo 104 metros, el camino cruza un bonito bosque y conduce a lo alto de la Peña de Santa María. Allí, se puede disfrutar de dos miradores con preciosas vistas y también conocer dos de los búnkeres que formaron parte de la Organización Defensiva de los Pirineos (Línea P).

Torraza de Lárrede. Otra de las excursiones con niños que se puede realizar en el Valle de Tena parte del encantador pueblo de Lárrede, donde se puede empezar visitando su magnífica iglesia románica y el interesante Centro de Interpretación de Iglesias del Serrablo. Tras coger fuerzas, comenzamos a ascender hacia la torre defensiva de Lárrede, para lo que recorreremos 1,5 kilómetros (aproximadamente 45 minutos) y salvamos 110 metros de desnivel. Su ubicación ofrece unas vistas excepcionales del valle, ya que servía para vigilar la zona frente a la llegada de enemigos.

Bosque del Betato. En este caso, la ruta parte de Tramacastilla de Tena y se debe tomar la pista que lleva al Bosque del Betato y a la localidad vecina de Piedrafita de Jaca. Tras cruzar el Barranco del Gorgol, se adentra en una de las zonas de bosque más bonitas del Pirineo. Tras 5 kilómetros y solo 125 metros de desnivel (aproximadamente 1:30 horas), se llega a una antigua casa de pastores, donde se toma el camino de vuelta. 

Paseo por San Chuan: Cotones, Sayetas, Sestas y La Real. En Hoz de Jaca encontramos otra de las excursiones para niños que se pueden hacer en el Valle de Tena. Hay que llegar hasta el final de la calle El Peazuelo, donde nace el Sendero de Los Cotones. Durante la subida (125 metros de desnivel) se puede observar el vuelo de diferentes aves rapaces, así como infinidad de especies vegetales. También hay un antiguo búnker de la Línea P, aunque se encuentra dentro de una propiedad privada. Después se toma el sendero de Las Sayetas, a continuación, el de Sestas –donde se puede ver una espera de cazadores- y finalmente se desciende por el sendero de La Real (tras haber recorrido 3,2 kilómetros, aproximadamente 1:30 horas).

Ibón de Piedrafita. Comienza en el parking de Piedrafita de Jaca y conduce a uno de los ibones más accesibles del Pirineo Aragonés. Es un camino de unos 7 km (2:45 horas), pero muy cómodo, ya que discurre por una amplia pista forestal. Durante el recorrido (360 metros desnivel), se puede disfrutar de unas bonitas vistas, hasta que finalmente hay que desviarse a la izquierda y, a los pies de Peña Telera, descubrimos inesperadamente el ibón.

Estos son solo algunos ejemplos, pero el Pirineo Aragonés ofrece infinidad de rutas con niños. Si estás preparando tu viaje, puedes consultar otras posibilidades en el siguiente enlace: rutas Pirineo Aragonés fáciles. ¡Felices vacaciones en familia!